Piometra felina

¿Qué es la piometra felina?

La piometra es una infección del útero o matriz, donde puede existir un cúmulo de cantidades abundantes de pus, de ahí su nombre, pero cuya causa principal es el desbalance hormonal que ocurre en un periodo específico dentro del ciclo sexual de las gatas, lo que predispone a un sobrecrecimiento de bacterias. Es raro que se presente en gatas, pero cuando ocurre, la consecuencia puede ser la muerte si no es detectada y atendida a tiempo.

 

La piometra no se presenta si no existe ovulación y en las gatas la ovulación se presenta al ser estimuladas sexualmente y lo más probable es que quede gestante después de su encuentro con un gato. No obstante, puede existir un macho infertil que estimule la ovulación en la gata y que no quede gestante, por lo tanto el folículo de donde se originó el óvulo se transforma en un cuerpo amarillo conocido como cuerpo lúteo, que es un medio propicio para que se desarrollen infecciones uterinas ocasionadas por bacterias.

La infección en la matriz no es la alteración más importante. En ocasiones la enfermedad se presenta con mayor influencia de otra hormona, los estrógenos y el cuello de la matriz permanece abierto, por lo que las secreciones uterinas encuentran una vía de escape. Pero cuando la influencia mayor es de progesterona, el cuello de la matriz está cerrado y cantidades importantes de pus se acumulan en el útero. Las bacterias producen toxinas que son absorvidas por el cuerpo y pueden ocasionar daños en múltiples órganos, siendo los riñones los más afectados.

 

¿Qué síntomas presenta?

La gata puede empezar ingiriendo cantidades abundantes de agua y orinando mucho. Conforme la enfermedad abanza, la depresión, pérdida de peso y deshidratación se hacen evidentes. En ocasiones puede haber vómitos o fiebre, puede haber también secreción purulenta por la vagina, pero si no la hay, la enfermedad será más grave; en este caso lo más probable es que se presente una distensión abdominal fuerte por el útero lleno de pus.


 

¿Cómo se diagnostica?

El médico veterinario tomará en cuenta la historia estral de la gata para sospechar de este padecimiento. Para confirmarlo se realizan estudios hematológicos rutinarios, donde las células blancas que denotan inflamación se encuentran en cantidades muy por encima de la normal. Las radiografías o ultrasonidos de abdomen y estudios de citología vaginal pueden ayudar a establecer el diagnóstico final.

 

¿Existe tratamiento?

El tratamiento más efectivo es la ovariohisterectomía (retirar los ovarios y matriz). La mayoría de gatas que se operan a tiempo pueden llevar una vida saludable, pero si existe demora, el pronóstico será reservado.

El mejor tratamiento sera el recomendado por el veterinario.

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