Calicivirus felino

¿Qué es una infección de las vías respiratorias altas por calicivirus felino?

Las infecciones de las vías respiratorias altas pueden ser causadas por calicivirus felinos (FCV), microorganismos patógenos, muy extendidos entre los felinos y de máxima prevalencia en grupos de gatos que conviven juntos. Este tipo de virus son muy variables y tienen capacidad de mutar continuamente, por lo que podemos encontrar numerosas variantes de los mismos. Se caracterizan porque presentan un amplio espectro de virulencia, antigenicidad e inmunidad inducida. Es muy frecuente que coexistan infecciones simultáneas con Herpesvirus felino, Chlamydophila y/o Bordetella. En los últimos tiempos se han observado cuadros sistémicos muy graves producidos por Calicivirus, que en muchos casos pueden provocar la muerte del gato, es lo que se conoce como “Calicivirosis sistémica virulenta felina” .

 

¿Qué síntomas presenta?

Los signos clínicos más frecuentes son las úlceras orales, fiebre y los síntomas de vías respiratorias altas y en ocasiones hay síntomas de artritis transitoria. Los gatitos más jóvenes pueden presentar neumonía. En los gatos que presentan estomatitis o gingivitis crónicas, también se puede aislar el Calicivirus. Los gatos con una “Calicivirosis Sistémica Virulenta Felina” muestran de forma variable fiebre variable, edema cutáneo, lesiones ulcerativas en cabeza y extremidades, e ictericia. La mortalidad es elevada (hasta el 67 %) y la enfermedad es más severa en los gatos adultos.

 

¿Cómo se transmite?

Los virus son diseminados por gatos enfermos con infección aguda o por gatos portadores, a través de sus secreciones oronasales y conjuntivales. El contagio de produce por contacto directo, aunque debido a que el virus mantiene su capacidad infecciosa sobre las superficies durante un mes, es posible la transmisión indirecta.

 

¿Cómo se diagnostica esta enfermedad?

El diagnóstico se hace tomando muestras conjuntivales y orales tomadas con hisopo, en sangre, raspados cutáneos y tejido pulmonar. Hay que saber, que la variabilidad entre de las cepas puede generar falsos negativos. El diagnóstico de «Calicivirosis Sistémica Virulenta Felina» se basa en los signos clínicos, el alto nivel de contagio y unas tasas de mortalidad elevadas, así como en el aislamiento de la misma cepa de la sangre de varios gatos enfermos.

 

¿Se puede prevenir?

Se deben vacunar todos los gatos sanos, recomendándose dos inyecciones a las 9 y 12 semanas de edad y reforzar la vacunación cada año. Si el gato estuviera en condiciones de alto riesgo, es recomendable una tercera vacuna de los gatitos a las 16 semanas. Los gatos adultos cuyo estado vacunal se desconozca deben recibir dos dosis con un intervalo de 2 a 4 semanas. Los gatos que se hayan recuperado de una Calicivirosis probablemente no estén protegidos de por vida y su vacunación está recomendada. El virus es resistente en el ambiente durante casi un mes y son sensibles al uso de lejía. Los gatos que se introducen en casas donde hayan gatos o en protectoras deben someterse a cuarentena durante dos semanas

 

¿Existe tratamiento?

Es importante administrar un tratamiento sintomático de soporte incluyendo fluidoterapia, antibioterapia de amplio espectro para prevenir las infecciones bacterianas secundarias y aportar alimentación directamente o a través de sondas de alimentación. Los gatos que están infectados con los virus de la Leucemia Felina o Inmunodeficiencia felina que no presenten síntomas pueden vacunarse.

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