Moquillo

¿Qué es el moquillo?

  El moquillo es una enfermedad de origen vírico, como el sarampión en el caso de las personas. Puede afectar a perros de cualquier edad, pero la población canina de mayor riesgo son los cachorros (perros menores del año), ya que su sistema inmune es aún inmaduro. Los perros mayores (a partir de ocho años), con el sistema inmune deteriorado, también corren riesgo de padecer esta dolencia.


¿Qué síntomas presenta?

Los síntomas del moquillo son muy variados, como la fiebre, la pérdida de apetito, la debilidad o la deshidratación. En el caso de los cachorros, en los primeros estadios de la enfermedad predominan los síntomas de tipo respiratorio, como:

  1. La secreción nasal verdosa. La mucosidad es una señal de esta enfermedad, por sus características peculiares. Es de color verde-amarillento y se adhiere a la nariz, que adquiere un aspecto seco y costroso. Por otro lado, también se forman legañas.
  2. Otras señales simultáneas al moquillo son: tos, dificultad para respirar, bronconeumonía (inflamación de los bronquios), vómitos y diarrea. Los cachorros con moquillo pueden tener los dientes de color amarillo o marrón, debido a que el virus puede afectar en los cachorros a la formación del esmalte.
  3. Los síntomas neurológicos son comunes cuando la enfermedad está más avanzada, entre ellos los movimientos involuntarios, como los tics nerviosos, que son irreversibles. El perro que padece moquillo también puede tener convulsiones y dificultad para caminar.

Un indicio muy característico del moquillo es el endurecimiento de la piel de las almohadillas de las patas del perro.


¿Cómo se transmite?

El virus se transmite por vía aérea, de manera que es muy fácil que se extienda y se propague de un lugar a otro; transportado en nuestra ropa, zapatos, neumáticos del coche... Es casi imposible evitar que un perro se exponga al virus, prácticamente todo perro que alcance el año de edad ya ha entrado en contacto.

El virus del moquillo se llega a transmitir por:

  • Contacto directo con fluidos corporales de un perro infectado.
  • Contacto directo con comida y agua contaminadas por estos fluidos.
  • Contacto directo con los lugares contaminados (cualquier parque o zona habitual para perros puede ser caldo de cultivo de esta enfermedad).
  • Una corriente de aire.

Una vez inhalado, el virus pasa a las amígdalas palatinas y a los ganglios bronquiales, siguiendo su recorrido hasta el corriente sanguíneo. En 48 horas el virus ya se ha extendido por todo el organismo

¿Existe tratamiento?

El tratamiento para el moquillo consiste en administrar al cachorro medicamentos que le ayuden a bajar su temperatura corporal, que ayuden a expulsar la mucosidad y a evitar las convulsiones, si las tuviera. También se administran antibióticos.

Hay que tener en cuenta que, por lo general, un cachorro con moquillo al que se le diagnostica y trata de manera temprana tiene muchas probabilidades de salvar la vida. Lo contrario de lo que ocurre cuando la enfermedad está en un grado avanzado y el perro no ha recibido tratamiento.


¿Se puede prevenir?

El moquillo se previene a través de la vacunación. A los cachorros se les aplica la vacuna entre las seis y ocho semanas de edad y se deben revacunar cada año. En el caso de las perras que puedan quedarse preñadas, es recomendable inmunizarlas antes de la gestación para que transmitan a los cachorros los anticuerpos de la vacuna contra el moquillo, a través de la ingestión de la leche.

El tratamiento para el moquillo consiste en administrar al cachorro medicamentos que le ayuden a bajar su temperatura corporal, que ayuden a expulsar la mucosidad y a evitar las convulsiones, si las tuviera. También se administran antibióticos.

Hay que tener en cuenta que, por lo general, un cachorro con moquillo al que se le diagnostica y trata de manera temprana tiene muchas probabilidades de salvar la vida. Lo contrario de lo que ocurre cuando la enfermedad está en un grado avanzado y el perro no ha recibido tratamiento.


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